UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, en cuya Comisión de Género y Adicciones participamos como Fundación Salud y Comunidad, ha lanzado la séptima edición de su Escuela de Adicciones y Género, una propuesta formativa dirigida a profesionales y personas voluntarias con el objetivo de promover el acceso y la permanencia de las mujeres con problemas de drogodependencias en los tratamientos especializados, a través del trabajo de los equipos profesionales que las atienden.
En este sentido, desde la red han recordado que las mujeres con adicciones tardan, de media, 10 años más que los hombres en pedir ayuda y que llegan a los recursos en peores condiciones.
La formación, que se desarrollará íntegramente en formato virtual a través de la plataforma Zoom, tendrá lugar del 11 al 14 de mayo en horario de 16:00 a 18:00 horas. A través de este ciclo de webinars, UNAD busca fortalecer la intervención profesional desde una perspectiva de género y promover una atención más inclusiva y adaptada a las necesidades específicas de las mujeres con adicciones.
El programa se estructura en torno a cuatro grandes temáticas: el género como determinante de la salud; los perfiles psicológicos y factores de riesgo de las mujeres con adicción; el consumo de psicofármacos; y una mirada crítica sobre diagnósticos y tratamientos.
En relación con el consumo de psicofármacos, desde UNAD alertan de que los estudios más recientes, como la Encuesta EDADES 2024 y los informes del Plan Nacional sobre Drogas, muestran que en España el consumo de hipnosedantes y ansiolíticos es significativamente más alto entre mujeres que entre hombres, consolidándose como una de las sustancias más utilizadas después del alcohol y el tabaco.
Esta diferencia se mantiene a lo largo de toda la vida adulta, pero aumenta de manera destacada con la edad, alcanzando su máxima prevalencia entre las mujeres de 55 a 64 años, donde más de una de cada cinco ha consumido estas sustancias en el último mes. Entre las generaciones más jóvenes también se observa un crecimiento preocupante, ya que cerca del 20% de las chicas de entre 14 y 18 años declara haber consumido hipnosedantes en el último año, frente a menos del 10% de los chicos.
Desde la red explican que el consumo de estas sustancias se ha triplicado en las últimas dos décadas, un fenómeno que refleja la medicalización de malestares cotidianos vinculados a la ansiedad, la sobrecarga de cuidados, la precariedad laboral o el impacto de la pandemia de la COVID-19.
Asimismo, UNAD recuerda que las mujeres con adicciones se enfrentan a una doble estigmatización derivada tanto del consumo como de los roles y mandatos de género, lo que dificulta su acceso a los recursos especializados y condiciona sus procesos de recuperación. Por ello, la entidad defiende la necesidad de incorporar la perspectiva de género en todos los servicios de atención a las adicciones para garantizar intervenciones más eficaces, accesibles y adaptadas a la realidad de las mujeres.
Esta iniciativa está financiada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y cuenta con la colaboración del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.